La mujer moderna ya no compite en la conquista del hombre que le gusta, ella es como una bella rosa con espinas, que al despedir su envolvente fragancia hace caer a sus pies al hombre que desea conquistar. Ella lo acompaña en el baile de la seducción con suaves pasos hasta que él, abrigado por el sutil aroma de su almizcle, se rinde.
¿Cuándo estás enamorada le escribes...